Esta alianza, ha buscado instruir a los compradores en la responsabilidad inherente frente a la adquisición de una motocicleta, promoviendo así, una conducción más segura y un cambio cultural a través de sus propios comportamientos.
A casi año y medio de su implementación, vale la pena reflexionar sobre el impacto de la iniciativa en materia de seguridad vial. Aunque es temprano para determinar un cambio cultural significativo, la firma del Protocolo de Venta Responsable, sumado a otro tipo de acciones ejecutadas por distintos actores de la sociedad, podría haber jugado un papel en la disminución de víctimas fatales por siniestros viales en Colombia en 2024, los cuales marcaron la primera reducción en siete años, según datos preliminares de la ANSV.

